bajoelagua de solaris

bajoelagua de Solaris

Los griegos tenían un dios,
Hades, que reinaba en el inframundo y era hijo de Cronos (Tiempo) y de Rea (Tierra). El inframundo era el lugar de los muertos, donde vagaban como sombras que podían ser convocadas por los vivos bajo la forma de recuerdos, emociones, presentimientos, extrañas evocaciones.

Homero, por ejemplo, presenta en la Ilíada a Aquiles abrazando el espectro, "una sombra sin cuerpo", de su amado Patroclo. En el mito de Orfeo y Eurídice, al perder Orfeo a su amada mordida por una serpiente, se dirige desconsolado al Hades y, gracias al encantamiento de su música, logra sortear a los vigilantes Cerbero y Caronte, una vez allí convence a
Perséfone la que le promete recuperarla con la condición de que salga del Hades sin mirar atrás. Orfeo comienza su viaje pero lo angustia escuchar los pasos de su amada cada vez más débiles. Se da vuelta y la pierde para siempre.

Esa misma sensación de pérdida me alcanza cuando, por un momento, me distraigo y se rompe el hechizo, el compromiso transitorio y fugaz que me une con una expresión artística, sea del tipo que sea, cine, música, literatura, plástica. El disfrute requiere dedicación. El arte tiene, para mí, la capacidad -que en Solaris, tiene su océano- de evocar las sombras evanescentes de nuestros recuerdos de cosas ya vividas (aunque algunas raras veces nos parezcan ajenas, como vividas por otro/a).


jueves, 2 de diciembre de 2010

bajoelagua - orígenes

En Solaris, la película de Andrei Tarkovsky (1972) que está basada en una novela de igual título de Stalislaw Lem (Ed. Minotauro,1961), una estación espacial con forma de rosca gira alrededor de un planeta llamado Solaris.
Solaris - La novela
 Este planeta no presenta a la observación casi ningún rasgo interesante dado que está todo cubierto por un océano sin fin. Sin embargo y de manera borrosa, se percibe la presencia sumergida de unas formas iridiscentes, movedizas y cambiantes.
Desde luego que, como buenos astronautas-científicos, los miembros de la tripulación de la estación se dedicaron, durante mucho, mucho tiempo (una centuria), a torturar al misterioso planeta enviándole sondas, chorros de energía y otras maldades.
Y nada o casi nada parecía afectarlo. Entretanto los tripulantes de la estación se comportaban de manera extraña, un recién llegado los describiría como enajenados, como viviendo en un mundo particular e inaccesible, sosteniendo conversaciones con -aparentemente- nadie visible. Incluso algunos de ellos se han suicidado.
El problema se complica cada vez más y desde la tierra se envía a un nuevo astronauta científico, Kris Kelvin, para determinar que pasa y allí comienza la película.
Lo que descubre Kris es que Solaris tiene la capacidad de hacer reales, de materializar los recuerdos, felices y desdichados de los astronautas. Y él mismo lo experimenta cuando el planeta le trae de vuelta a su amante suicida. ¿De dónde extrae Solaris esos "recuerdos"?. Me gusta pensar -y la extraña y bella  película y novela te inducen a ello- que lo hace desde el lugar en el que ellos están, pero este lugar es: ¿La mente de los humanos que orbitan el planeta vacío? o, tal vez y mucho más inquietante, ¿El propio mar que cubre el extraño planeta?
Los griegos tenían un dios, Hades, que reinaba en el inframundo y era hijo de Cronos (Tiempo) y de Rea (Tierra). El inframundo era el lugar de los muertos, donde vagaban como sombras que podían ser convocadas por los vivos bajo la forma de recuerdos, emociones, presentimientos, extrañas evocaciones (déjà vu).
Hades
 Homero, por ejemplo, presenta en la Ilíada a Aquiles abrazando el espectro, "una sombra sin cuerpo",  de su amado Patroclo. En el mito de Orfeo y Eurídice, al perder Orfeo a su amada mordida por una serpiente, se dirige desconsolado al Hades y, gracias al encantamiento de su música, logra sortear a los vigilantes Cerbero y Caronte, una vez allí convence a Perséfone la que le promete recuperarla con la condición de que salga del Hades sin mirar atrás. Orfeo comienza su viaje pero lo angustia escuchar los pasos de su amada cada vez más débiles. Se da vuelta y la pierde para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada